Los progresos de la reacción termidoriana
El período termidoriano se caracteriza por las luchas políticas confusas, pero, sin embargo, este confusionismo no puede ocultar la verdadera causa: las gentes honradas, a quienes pronto se calificará de notables, deseaban eliminar de la vida política a esos pequeños burgueses, esos artesanos y esos comerciantes, también a los cuadrilleros, en una palabra, a los desarrapados, que por un momento les habían impuesto sus leyes. Además, aparte del auge del movimiento popular en 1793, las luchas parlamentarias que pusieron en peligro a una minoría montañesa y a una mayoría reaccionaria cada vez mayor, se duplicaron con motivo de un conflicto más amplio: por todas partes, reaccionarios y hombres del año II estaban en peligro. Pero desorientado, desorganizado, privado de sus cuadros, el movimiento popular, factor de aceleración de la Revolución en 1793, y ahora una sencilla fuerza de resistencia, no era ya capaz más que de combatir en retirada.










